El juez instructor del caso Nóos, José Castro, rechazó el pasado mes de septiembre abrir una pieza separada del sumario principal para investigar la relación de Alberto Ruiz-Gallardón con Iñaki Urdangarin y la colaboración del entonces alcalde de Madrid en varios proyectos del Instituto Nóos. Castro justificó su negativa con el argumento, entre otros, de que no había pruebas de que el hoy ministro de Justicia hubiera mantenido reuniones, de forma directa o mediante persona interpuesta, con el yerno del Rey. Pero varias fotografías entregadas recientemente al juez por el exsocio del duque de Palma, Diego Torres, echan por tierra esa tesis.


El abogado de Torres, Manuel González Peeters, ha depositado en el Juzgado de Instrucción número 3 de Palma –el mismo en el que la infanta Cristina de Borbón prestará declaración mañana como imputada– una remesa de correos electrónicos, cartas y fotografías que probarían la implicación personal de Ruiz-Gallardón en varios proyectos impulsados por el Instituto Nóos. La más comprometida de esas imágenes es, sin duda, una en la que el actual ministro de Justicia aparece junto a Urdangarin y su exsocio Torres, presidente y vicepresidente, respectivamente, de la entidad que declaraba no tener ánimo de lucro.


La fotografía fue tomada en marzo de 2006 en la sede madrileña de ESADE, la escuela de negocios en la que se formaron Urdangarin, Torres y buena parte de la plana mayor del Instituto Nóos, además de los principales colaboradores de la entidad durante la etapa dorada de sus pelotazos en administraciones públicas y empresas privadas. En ella aparecen, de derecha a izquierda, Carlos García Revenga, secretario personal de la infanta Cristina y miembro de la Junta Directiva del Instituto Nóos; Torres, el número dos; Urdangarin, el presidente; Ruiz-Gallardón, alcalde de Madrid; Carlos Losada, directivo de ESADE, y Marcel Planellas (de espaldas), presidente del Comité Científico de Nóos.


La imagen recoge una reunión informal en la sede de ESADE previa a la presentación del libro El patrocinio visto por sus protagonistas, escrito por Urdangarin y Torres, cuyo prólogo fue redactado por el propio Ruiz-Gallardón. El duque de Palma y su exsocio, con la colaboración de García Revenga, intentaron convencer a los entonces ministros socialistas José Montilla y Pedro Solbes para que asistieran también al acto, pero finalmente sólo acudieron el alcalde de Madrid y Jaime Lissavetzky, en ese momento secretario de Estado para el Deporte.

Con esta nueva remesa de documentos y fotos, el abogado de Torres vuelve a la carga para que el juez Castro cite a declarar a Ruiz-Gallardón como testigo en el caso Nóos. El fiscal anticorrupción, Pedro Horrach, ya expresó la semana pasada su oposición a la comparecencia de Ruiz-Gallardón, en la que el ministro de Justicia debería aclarar también por qué el Ayuntamiento de Madrid, siendo él alcalde, pagó con fondos públicos 144.000 euros a la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social (FDCIS) –sucesora del Instituto Nóos– por unos trabajos para la promoción de la candidatura Madrid 2016 de los que no hay el menor rastro.


Los pagos a Urdangarin se hicieron entre el 31 de octubre de 2007 y el 24 de noviembre de 2009, cuando el yerno y la hija menor de Don Juan Carlos residían en Washington con sus cuatro hijos. Las cantidades (entre 6.000 y 18.000 euros mensuales) fueron transferidas desde la Fundación Madrid 2016, impulsada por Ruiz-Gallardón para promocionar la frustrada candidatura de la capital como sede de los Juegos Olímpicos, y se camuflaron como "donaciones" para evitar que Urdangarin tributara por ellas.


La FDCIS, fundada en 2007 por Urdangarin y Torres para atender a niños discapacitados y enfermos, pero que en realidad sirvió para desviar a paraísos fiscales una parte de los fondos captados por el Instituto Nóos, firmó ese mismo año un convenio de colaboración con la Fundación Madrid 2016 para "impulsar la utilización del deporte como herramienta de integración social de colectivos desfavorecidos". Pero, pese a que dicho convenio no incluía el pago de contraprestaciones económicas, el duque de Palma, según un escrito de la Fiscalía Anticorrupción remitido al juez Castro, se embolsó 144.000 euros a cambio de nada.

Mercedes Coghen, que fue consejera delegada del frustrado proyecto olímpico y subordinada de Ruiz-Gallardón, aseguró en marzo del pasado año que el entonces alcalde de la capital conoció y consintió los pagos que la Fundación Madrid 2016 hizo a Urdangarin entre 2007 y 2009 por unos trabajos irrelevantes o directamente ficticios. Era la segunda vez que Coghen declaraba como imputada ante Castro por un presunto delito de malversación de caudales públicos. El juez consideraba que "no existe constancia" de que la FDCIS haya prestado servicios que justifiquen el cobro de las cantidades citadas".


Fuente: Las comprometidas fotos del caso Nóos que Ruiz-Gallardón quería ocultar en un cajón - Noticias de España