Hola, pongamos que me llamo Javier, soy un chico muy joven, tengo 15 años y siempre me ha atraído más lo que hacían las chicas. Nunca he pedido coches o balones, siempre muñecas y juguetes propios de niñas. Hasta hace unos días, quizás meses, me he estado planteando una pregunta: ¿Soy transexual, es decir, tengo un cuerpo de chico que no me corresponde?
Nunca antes me lo había interrogado. Des de pequeño he sabido que no soy igual a los chicos de mi clase, que tenía tendencias y sentimientos que quería mostrar, pero por miedo o inseguridad no los he enseñando voluntariamente.
Entre los 11 y 13 años pasé una especie de ligero bulling por parte de unos cuantos de mi colegio. Me llamaban marica, nenaza, locaza constantemente (insultos que aborrecía y me daban mucha rabia) e, incluso, me llegaron a dar uno que otro empujón. Durante esa época no sabía que era. Tenía la certeza de que los chicos me atraían, pero no conocía si eso era normal. A los 14 años comencé un nuevo curso lleno de inseguridades. Esos chicos maduraron y, actualmente, nos llevamos bien. Durante ese curso, me conocí a mi mismo, descubrí una parte de mi. Era bisexual. No podía aceptar que no me gustasen las chicas, ya que siempre había estado rodeado de ellas (no tengo amigos chicos) y sentía sentimientos contradictorios hacía las féminas. Le confesé mi pequeño "descubrimiento" a dos amigas y ellas me comprendieron y se alegraron. Después comencé con otra teoría. No me gustaban las chicas, nunca me vería en una relación amorosa con una. Entonces me consideré gay, hasta estos momentos, y casi todas mis amigas ya lo saben.
En el verano de tercero de la eso (14 años) a cuarto (15 años) probé una cosa. No sé bien bien como surgió, pero, como mis padres trabajaban, disponía de mucho tiempo libre y una mañana acabé vestido como una chica con la ropa, el sostén de mi madre y maquillaje. Me miré al espejo millones de veces, caminé por toda la casa más de media hora, observé mi cuerpo, delgado y fino, indiferente para un chico, como una potente máquina femenina. Mi piel cobraba sentido. Yo tenía (y tengo) esta constitución por qué, quizás, mi cuerpo está adaptado a una mujer. Este "transvestimiento" lo repetí durante casi todo los días y me conecté a ChatRoulette, donde antes todos los chicos pasaban de mi, y ahora, pareciendo una chica, todos babeaban y querían conocerme. Me sentí seguro. Me sentí en mi lugar, tenía unas ganas locas de salir a la calle y que los chicos se fijasen en mi.
Yo soy un chico afeminado, bien, pero no exagerado. No enfatizo movimientos, ni tengo "pluma". Aunque muchas veces, tengo que estar consciente de mis brazos y de mi voz para que no suenen gays, es decir, que no actúo con naturalidad. En cambio, siendo "chica" me sentía como pez en el agua. Cualquier gesto que hiciera, yo mismo lo veía con espontaneidad, en cambio, si hubiera hecho ese mismo gesto siendo chico, hubiese parecido bastante amanerado.
Empecé el nuevo curso (en el que me encuentro ahora) y nunca pensé en lo que hice en verano. Hasta hace tres días. Cuando me acuesto, siempre me pongo a pensar sobre cosas existenciales (XD) y me surgió esa duda. ¿Era feliz siendo un chico? ¿Realmente me veo con una pareja homosexual? Yo quiero un chico que me trate como a una chica, nunca me han gustado los afeminados, nunca me he gustado yo. Hay días en que me odio, no me gusta mi físico, no me veo lo suficientemente hombre como para afrontar la vida como soy. Todo sería más cómodo si hubiese nacido mujer o... si me hago mujer. Esa noche que me planteé estas dudas no lo tuve más claro: quería ser una chica. Me imaginaba mi vida, llena de ilusión, con naturalidad y sin falsedad. Me monté mi propia película: una vida feliz y a gusto conmigo mismo.
Por la mañana ese optimismo se templó. Más bien, se enfrió. Me sentía absurdo cuando me acordé de lo que pensé, nunca me había hecho esas cuestiones y el hecho de convertirme en chica, lo seguía queriendo, pero encontraba demasiados obstáculos. ¿Cómo reaccionarían mis padres (creo que intuyen que me gustan los chicos, son liberales y me comprenderían, pero igualmente siempre hay ese miedo)?, ¿Cómo me transformaría en mujer? ¿A base de fármacos y operaciones? Y muchas dudas de confusión me asaltaban y me siguen asaltando.
Estoy confundido. Esa es la palabra. Mucha incertidumbre se concentra en mi barriga. Hay mariposas agudas y afiladas en mi estómago que me asaltan cada vez que pienso en ser mujer.
Nunca había sabido eso, nunca me planteé seriamente ser chica permanentemente, sólo sé que quiero, pero los problemas me hacen barrera. Necesito consejos, sobre que decisión tomar, si soy mujer o hombre, como y cuando se lo digo a mis padres y, lo más importante, como expresar mi deseo de que el proceso de convertirme en chica se haga lo más rápido y pronto posible, no quiero esperar a tener 18.
No quiero tener que arrepentirme de nada, quiero tenerlo claro antes de anunciarlo, lo quiero tener seguro. Quizás la pubertad me entumezca la mente y la inseguridad propia del adolescente me esté jugando una mala pasada. NO QUIERO QUE ESTO SEA PASAJERO, DESEO SER FELIZ.
Antemano, muchas gracias por todos los que han leído atentamente mi historia, agradezco a este foro que me ayude a desahogarme, por que es la primera vez que expreso mis sufrimientos a alguien. Muchas gracias.
P.D: Soy un usuario del foro, no muy propenso a contribuir al foro ni famoso entre los "cools" de aquí. Me he creado esta cuenta para preguntar esto, ya que es de suma importancia para mi. Gracias, en serio.