Muchos de nostros hemos jugado de niño con los cochecitos de Scalextric. Icluso hoy en día hay clubes que practican la carrera de estos cochecitos.
Pero hay una modalidad, que va más allá de esto, carreras y campeonatos de los denominados wing-cars, la diferencia reside que estos cochecitos tienen un motorcito eléctrico de altas prestaciones que desarrolla una potencia de más de 1 CV, lo que acelera estos juguetitos a velocidades superiores a 160 km/h, lo que les hace completar una vuelta en el circuito, untando con un pegamento especial para garantizar un mejor agarre, en menos de 2 segundos.
Desde luego se necesita reflejos extremos para ganar en un campeonato.