![]() |
¡Diles, Mamá, que no me condenen!¡Diles, Mamá, que no me condenen! Hay que ver como un bello sueño se vuelve una terrible pesadilla. Hay que ver como un pobre niño se vuelve también otra víctima de la ferocidad y la ira de la tempestad de ... |
|
|
|||||||
| Avisos |
|
|
LinkBack | Herramientas | Desplegado |
|
|
#1 (permalink) |
|
Miembro usual
|
¡Diles, Mamá, que no me condenen!
Hay que ver como un bello sueño se vuelve una terrible pesadilla. Hay que ver como un pobre niño se vuelve también otra víctima de la ferocidad y la ira de la tempestad de los mares. Hay que ver como un hermoso paraíso, eternamente y obsesionadamente, soñado se vuelve un salvaje infierno en el que permanece recordado a cada instante, a cada momento. Hay que ver como una mujer embarazada sube a una miserable y pequeña caja de cadáveres vivientes, a un ataúd de valientes apretujados en una antigua patera en una noche de fuerte tormenta rumbo a la tierra prometida. Hay que tener un gran valor para apostar el mismísimo corazón por sólo una falsa ilusión, una ilusión fugaz y pasajera, una auténtica quimera. Hay que ver como la raza humana está tan de acuerdo, tan silenciosa con esta sofisticada maquinaria asesina que cada vez más devora a los amantes de la curiosa aventura. Hay que ver como nuestros compatriotas nos clavan la navaja a nuestras espaldas. Hay que ver como los cantantes se han vuelto unos musulmanes, homenajeando a todas esas gentes que perecieron en el fondo de los mares. Hay que ver como este mundo se ha vuelto una salvaje selva. Hay que ver como el silencio se ha vuelto nuestro enemigo. Hay que ver como los videntes se han vuelto unos ciegos. Hay que ver como una lágrima se ha vuelto una hipócrita. Hay que ver como un enemigo se ha vuelto un amigo. Hay que ver como la injusticia se ha vuelto justicia. Hay que ver como el corazón dejó de tener lugar en nuestro cuerpo. Hay que ver como el odio invadió nuestro interior. Hay que ver como el mundo se ha vuelto al revés. Hay que ver como el silencio ha permitido tantas muertes. Hay que ver como el silencio aún permite estas barbaridades. Mehdi Mesmoudi Padinha |
|
|
|
| Etiquetas |
| Ninguno |
| Herramientas | |
| Desplegado | |
|
|