#6: El París a Madrid (1903).



El año 1903 fue una época mágica cuando los autos habían avanzado lo suficiente para ir a más de 60 ó 70 m/h, pero no lo suficiente porque no se había inventado ninguna medida de seguridad.

Así que puedes imaginar lo que estaba a punto de tomar lugar cuando todos los que tenían uno de estos nuevos "automóviles" aparecieron en París para la carrera París a Madrid.

En total, alrededor de 275 vehículos "de todas las suertes, formas y tamaños… algunos inseguros, inadecuados e imposibles" aparecieron para competir. Como el nombre implica, la carrera estaba pensada para ser un viaje de París a Madrid con una parada nocturna en Burdeos. Pero los planes rápidamente cambiaron cuando más de la mitad de los participantes se convirtieron en fragmentos humeantes en las primeras pocas horas.

Nadie llegó a Madrid.

Como un resultado del constante horror que se desarrolló en el primer día, los oficiales de la carrera sólo dibujaron una nueva línea de meta en Burdeos.

Dada la juventud de la industria automovilística, no mucha gente comprendía aun el peligro inherente de viajar así de rápido en un caparazón de madera y acero lleno de explosivos. Todo el día, los autos se estrellaron contra árboles, estallaron en llamas, se volcaron contra grupos de espectadores o simplemente se desintegraron. De todos los cientos de corredores que comenzaron, más de la mitad se estrelló ese primer día, al menos 8 personas murieron incluyendo a uno de los fundadores de Renault.

En Burdeos, el gobierno francés hizo la primera decisión sensible del día y forzaron a que la carrera fuese abandonada. Todos los autos sobrevivientes fueron incautados y regresados a París por tren. De hecho, las autoridades ni siquiera permitieron a los conductores encender sus motores de nuevo; cada auto tuvo que ser remolcado a la estación del tren por caballos de Burdeos. La razón era, probablemente, que nadie estaba seguro de que los vehículos no tomarían la oportunidad para deshacerse de sus maestros humanos y reanudar sus asesinatos.

#5: Targa Florio (1906).



La carrera Targa Florio fue fundada por el aristócrata siciliano Vincenzo Florio. Consistía de 3 vueltas totalizando 227 millas establecidas en las montañas sicilianas. Los autos en 1906 no eran más seguros de lo que eran en 1903, y encima de eso, los caminos en la Sicilia rural en la época no estaban en ningún modo diseñados para un auto a motor. Eran esencialmente rutas para carruajes del siglo IV, zigzagueando a la buena de Dios a través de las montañas con precipicios sin resguardos al lado de casi cada esquina.

Sabes a donde va a ir esto.

La altitud no sólo añadió algo de horas de vuelo a los inevitables accidentes, sino que también jodió la percepción y reflejos de los conductores. Si la falta de oxígeno, frío entumecedor, polvo cegador, caminos de mierda y la constante amenaza de repentinamente salir volando por un lado de la ventana no fuesen suficientes, había unos pocos otros peligros…

…como disparos. Los campesinos sicilianos, si estaban de mal genio, dispararían una ronda o 2 a las gritonas bestias metálicas vagando al lado de sus campos.

En la Targa Florio de 1922, un corredor llamado Henry Segrave quedó atrapado en las montañas y pasó la noche en una granja local. El equipo del pit, naturalmente, asumió que había sido emboscado por bandidos, formó un pelotón fuertemente armado y llevó algunos autos sobrantes hacia las colinas para rescatarlo. Segrave fue afortunado por haberse averiado cerca de una granja, si hubiese sido en la espesura, que constituía la mayoría de la pista, habría pasado la noche en el auto repeliendo lobos.


Y recuerden que en esa época los autos no tenían puertas, ventanas, techos ni ninguna de esas otras características a prueba de lobos que hoy damos por sentado.

#4: La Carrera Panamericana (1950).



En 1950, México había completado un trecho de carretera que iba de Ciudad Juárez (cerca de El Paso, TX) hasta Guatemala. Para celebrar y publicitar este logro, el gobierno mexicano organizó la Carrera Panamericana, una carrera de 5 días que cubriría la longitud entera de la carretera.

Y ese fue prácticamente el alcance de la planificación.

No había reglas sobre el tipo de autos que la gente podía traer, lo que significa que en el campo aparecieron NASCARs, corredores de F-1, dragsters, autos de rally y pequeños autos deportivos europeos. La mayoría de los competidores, no obstante, aparecieron en cualquier pedazo de mierda que tuviesen frente a sus casas ese día. Porque cualquiera podía entrar, cualquiera con un auto que por coincidencia viviese cerca de la línea de partida podía entrar en la carrera, y lo hicieron. Hasta los taxistas locales aparecieron para correr y nos gusta pensar que recogieron clientes mientras lo hacían.

Como Targa Florio, mucho de la carrera fue competida a altitudes paralizantes de pulmones (de hasta alrededor de 8000 pies, más alto y los conductores habrían desarrollado mal de montaña) en autos con frenos de mierda en caminos sin nada de guardarrieles y flanqueados por miles de espectadores. Como esperarías, el terror se sucedió. Un conductor en la carrera de 1951, Bobby Unser (que tenía 15 años de edad en la época) recordó un ejemplo:

La siguiente vez que traté de pasarlo [Carlos Panini, que no tenía licencia de conducir y no estaba capacitado para conducir en ninguna parte], golpeó mi parachoques frontal derecho, lo que casi me empujó por un risco empinado por la izquierda que estaba a unos 500 u 800 pies del suelo. Mi neumático delantero izquierdo pasó por el borde, pero afortunadamente recuperé el control del auto. Carlos sobre-corrigió su auto a la izquierda, y fue directo a un muro de roca sólida. El auto explotó al impacto como un huevo golpeando una acera. No lo sabía en el momento, pero Carlos murió instantáneamente. Una de las reglas de la carrera era que si te detenías a ayudar a alguien, eras automáticamente descalificado.
Es correcto, las reglas explícitamente negaban a los corredores no sólo la atención médica sino la compasión humana básica. Nadie tenía permitido detenerse y ayudar a alguien más sin la amenaza de ser expulsado de la carrera.

Un corredor llamado Ricardo Ramírez, realmente se detuvo para salvar la vida de la hija de Panini que estaba actuando como copiloto en el auto que se estrelló contra el muro en el extracto de arriba, y fue inmediatamente descalificado.

En los 4 años de la carrera, 27 conductores murieron. La carrera sólo fue cancelada después de una horrible colisión en un evento completamente sin relación llamado las 24 Horas de Le Mans de 1955 en la cual 83 espectadores murieron. Después de eso, todos se dieron cuenta de que tal vez había una correlación entre las muertes en accidentes de autos y las carreras de autos.

#3: AVUS Grand Prix (1937).



Que tal esto para un cambio radical: cada conductor en el AVUS Grand Prix de 1937 era un profesional de clase mundial y estaban compitiendo en una pista diseñada y mantenida. A primera vista, esta carrera no parece tan mala… esto es, hasta que ves la pista:



¿Ven esa ridícula curva ladeada allí, con nada evitando que vueles por el borde? Llamaban a eso "El Muro de la Muerte". En caso que no esté claro en la foto, no hay riel de seguridad alrededor de la cima de esa curva. Hazlo mal al acercarte a esa curva y vas a ser lanzado al maldito sol. Y no pienses que en realidad no sucedió en algún momento porque lo hizo.

El resto de la pista era sólo 2 rectas de 6 millas de largo unidas por otra curva muy cerrada que tenía la sutil ventaja de no funcionar como rampa. Y, para todos leyendo esto y pensando "todo eso no suena tan mal", queremos asegurarles de que se pone mucho, mucho peor: los organizadores sancionaron la carrera como "Fórmula Libre". En otras palabras, tiraron el libro de reglas por la ventana y dejaron a los manufactureros entrar trampas letales experimentales de ultra alta velocidad.

Con motores absurdamente poderosos de 700 caballos de fuerza y carrocerías especialmente aerodinámicas, el equipo Mercedes fue capaz de producir un auto capaz de 240 m/h. Y volar. No, en serio, cuando Hermann Lang estaba probando su auto a la velocidad máxima sus ruedas delanteras se elevaron del suelo. Lang recuperó el control y logró ganar la carrera. Durante la primera eliminatoria, otro corredor, Bernd Rosemeyer, fue cegado temporalmente cuando su auto voló un cilindro y comenzó a escupir aceite caliente directamente a sus ojos. Aun así impuso el record de la vuelta, finalizó segundo y corrió 2 veces más ese día.

#2: El Pekín a París (1907).



En enero de 1907, un periódico francés publicó esta oportunidad para los motoristas de Europa:

Lo que necesita ser demostrado hoy es que siempre y cuando un hombre tenga un auto, puede hacer lo que sea e ir a donde sea. ¿Hay alguien que emprenderá viajar este verano desde Pekín a París en automóvil?
Lo que parece estar pensando como una idea inspiradora en lugar de una invitación real, fue tomado como un desafío directo por 5 equipos a través de Europa. Se reunieron en Pekín (ahora Beijing) con 4 autos y una cosa de 3 ruedas.



El 10 de junio de 1907, salieron hacia París, con 15,000 kilómetros de desierto mayormente inexplorado entre ellos. No hay modo de enfatizar esto lo suficiente: no había calles, del todo, entre Pekín y la Rusia europea. Lo que sea que estés imaginando, era mucho peor. Cuando el de 3 ruedas se rompió en el Desierto de Gobi, el conductor y el mecánico, Auguste Pons y Octave Foucalt, fueron forzados a viajar por días a través de tormentas de arena y la nada antes de que fueran milagrosamente rescatados por nómadas. Los otros corredores los habían abandonado.

Oh, y los estudiantes de historia entusiastas probablemente ya se dieron cuenta que la fecha de esta carrera viene justo después del Levantamiento de los Bóxers donde, esencialmente, la totalidad de Europa fue a la guerra con China y se llevó algunas de sus mierdas. Sería como conducir a través de Irak hoy en un auto hecho de oro y cubierto de banderas americanas. De hecho, por los primeros pocos cientos de millas, los autos fueron protegidos por marines armados a caballo, pues estaban anticipando una apasionante batalla armada a través del campo chino.

Tan peligrosa como China claramente era, Siberia fue significativamente peor. Rusia estaba saliendo de una revolución y en el caos, muchos prisioneros que habían sido reclutados por el ejército habían sido liberados en el campo y estaban atacando a los viajeros.

No se puso mucho mejor cuando los corredores se acercaron a Europa, ya que se rumoraba que varios grupos revolucionarios estaban usando autos para esparcir la anarquía y el comunismo a través del campo. El equipo italiano fue dado por revolucionarios y perseguido por la población entera de una villa antes de ser capturado. Sólo escaparon a un linchamiento cuando el periodista viajando con ellos, que después escribió un libro sobre la carrera, sacó una pistola Mauser cargada y la apuntó a la multitud.


"¡Se llama PERIODISMO, hijos de puta!"

El equipo italiano prosiguió para ganar la carrera después de 61 días, a pesar de prenderse fuego 3 veces, caer a través de un puente, desviarse a San Petersburgo para asistir a un banquete, perder su freno de pedal cerca de Omsk y conducir hasta París sólo con el freno de mano.

#1: El Nueva York a París (1908).



La única cosa más loca que una carrera a través de continentes hostiles en autos pobremente hechos, es una que viaja a través de continentes hostiles que están separados por océanos enteros. Donde el Pekín a París era 15,000 kilómetros en total, el Nueva York a París fue más de 35,000 kilómetros. Cada uno de los 6 equipos que comenzó tenía un periodista a bordo retransmitiendo información al New York Times y Le Matin en Francia, sus reportes hicieron la primera plana cada día por meses.

El primer paso era conducir a través de América durante una era cuando el único modo de ir de costa a costa era tomar el ferrocarril. Así que eso hicieron; los corredores hicieron designar a sus autos como Trenes de la Union Pacific y tomaron los rieles. Desde allí partieron de San Francisco a Alaska y después planearon conducir a través del Estrecho de Bering congelado de Norteamérica a Asia. Pensaban hacer esto mucho antes del concepto de tracción en las 4 ruedas y en neumáticos que aun tenían radios como los de una bicicleta.

Basta con decir, esa parte no sucedió, sólo el equipo americano siquiera intentó conducirlo y fueron eventualmente forzados a usar barcos para cruzar el Océano Pacífico. Por esta etapa, 2 de los 6 equipos abandonaron la carrera.

Los 4 autos restantes condujeron a través de China y Siberia por aproximadamente la misma ruta que el París a Pekín (la que no tenía carreteras y una constante amenaza del bandidaje). La diferencia era que estos equipos lo hicieron en mitad del invierno. El invierno siberiano. Asumieron que el beneficio sería que los ríos siberianos estarían congelados y serían fácilmente navegables, pero con una primavera prematura estos ríos rápidamente se convirtieron en rabiosos torrentes de muerte.

Después de 169 días, el equipo alemán entró en París seguido 4 días después por los americanos. Los alemanes, no obstante, habían hecho parte del camino por tren y ni siquiera hicieron el intento de conducir a través del Pacífico. Fueron penalizados por 30 días por eso, dándoles la victoria a los americanos. ¿Y cuál fue la recompensa del equipo americano por conducir a través del mundo? Obtuvieron una fiesta con el Presidente Teddy Roosevelt. Y un trofeo o algo.

Fuente:

The 6 Most Terrifying Historical Car Races | Cracked.com