Desde que fui chiquita siempre he creído poco en mi. Era una niña muy sensible y todo a mi alrededor era violencia. Vivía en un pueblecito muy pequeño y todos los demás niños jugaban a hacerme llorar, a pegarme o a cualquier otra cosa. Era ''sin malicia'', ahora muchos de ellos son grandes amigos y otros muchos mis peores enemigos, unos y otros hicieron de mi una niña vergonzosa, insegura, llorona y pesimista. En el colegio todas mis compañeras eran ''espabiladas'', todas tenían novios, vestían falditas cortas y usaban tangas, cuando para mi todo eso era una locura, yo solo quería jugar a las muñecas en el campo...
Mi madre luchaba a diario para que yo tuviera amigos y fuera una mas en mi pueblo, incluso a veces me regañaba porque pensaba que yo no quería ir con ellos. Mi padre, aunque me ama y yo lo amo, es muy duro, y siempre me hacía sentir inutil cuando algo no se me daba bien.
No se hacer nada del tipo artístico, ni tampoco se ningún deporte, no soy una chica inteligente, no leo mucho, ni entiendo mucho de cine, en definitiva no tengo absolutamente nada de especial, no soy una chica interesante. He perdido millones de amigos, siempre pienso que por cosas obviamente claras de las que son culpables, pero a veces, muchas veces, pienso que no es normal perder a tantos amigos, que toda la culpa es mia.
Podría contar millones de historias, millones de pensamientos.
Pero el que me ronda desde hace un par de años es este; La verdad es que a pesar de todo esto, siempre he salido a delante con más ilusión o menos. Me hice unos amigos que aún conservo, pero ahora tengo 20 años, acabo de irme a vivir a una ciudad grande, y soy una chica DISTINTA.
Basicamente, porque no bebo, no ligo, no me acuesto con nadie, y sobre todo, no consumo cocaína. Llevo años conociendo esta practica, casi todos mis conocidos y amigos consumen, pero yo nunca he querido probarla. No paro de intentar meterme en la cabeza que hay muchas formas de ''disfrutar la vida'', pero cuando las palabras salen de mi cabeza me siento como una auténtica gilipollas. Y evidentemente, esto es lo que piensa la gente a la que se lo intento explicar, cuando son las 01:30 y me quiero ir a mi casa...
Esta claro que con esta actitud simplemente eres una aburrida. La gente deja de llamarte.